La Navidad Olvidada

La Navidad olvidada no desapareció. Se convirtió en raíz. En conciencia. En una manera distinta de amar.

REFLEXIONES DE VIDA

Eduardo Núñez

12/16/20252 min read

La Navidad Olvidada Reflexiones Eduardo Contigo
La Navidad Olvidada Reflexiones Eduardo Contigo

Hay recuerdos que no hacen ruido…
No gritan, no reclaman, no aparecen en las fotos familiares.
Solo se quedan guardados, como una Navidad olvidada en el fondo del corazón.

Él era un niño cuando aprendió que diciembre no siempre huele a pino ni a chocolate caliente.
En su casa, la Navidad llegaba sin luces, sin árbol, sin regalos envueltos con moños brillantes.
Llegaba con silencios.
Con adultos cansados.
Con preocupaciones que no cabían en una carta para Santa Claus.

Mientras otros niños hablaban del juguete que esperaban, él aprendió a no esperar nada.
No por madurez…
Sino por defensa.
Porque esperar duele cuando no llega.

Recuerda una Nochebuena en especial.
La recuerda porque fue igual a todas.
La mesa sencilla.
Un foco desnudo colgando del techo.
Y su madre sonriendo con esa sonrisa que solo usan las madres cuando quieren que los hijos no se den cuenta de que la vida pesa.

No hubo regalo.
Pero hubo algo más fuerte:
Un abrazo largo…
De esos que no entiendes cuando eres niño, pero que años después comprendes como un acto de amor heroico.

Hoy, ese niño es un adulto.
Carga responsabilidades, facturas, cansancio…
Pero también carga una decisión silenciosa:
Que la Navidad no vuelva a olvidarse.

Ahora pone luces, aunque sean pocas.
Compra un detalle, aunque sea sencillo.
Abraza más de lo que recibió.
Y cuando diciembre llega, no lo hace por costumbre…
Lo hace por sanación.

Porque entendió algo esencial:
No todas las Navidades de la infancia fueron felices,
pero todas pueden transformarse cuando somos adultos.

Y entonces ocurre el milagro.
Ese niño que no tuvo regalos, hoy se regala paz.
Ese niño que no tuvo árbol, hoy siembra esperanza.
Ese niño que aprendió a no esperar…
Hoy aprende a agradecer.

La Navidad olvidada no desapareció.
Se convirtió en raíz.
En conciencia.
En una manera distinta de amar.

Porque a veces, quienes menos tuvieron…
son quienes más saben dar.

Y si esta historia tocó algo dentro de ti, tal vez no fue casualidad.
Te invito a descubrir más reflexiones que acompañan, sanan y abrazan en
🌐 www.eduardocontigo.net

woman holding beige-petaled flower bouquet

Fotografía y video

Consulta nuestros servicios y reserva con tiempo