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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

La reflexión de hoy - Una cuota para mamá

Una tarde el pequeño se acercó a su madre, que preparaba la cena en la cocina y le entregó una hoja de papel en la que había escrito algo. 

Después de secarse las manos y el delantal, ella leyó lo que decía: 




Por cortar el césped $5.00 

Por limpiar mi cuarto esta semana $1.00 

Por ir al almacén en tu lugar $0.50 

Por cuidar a mi hermanito mientras que ibas de compras $0.25 

Por sacar la basura $1.00 Por tener una libreta con buenas notas $5.00 

Por limpiar y barrer el patio $2.00 Total adeudado: $14.75 

La madre lo miró fijamente el aguardaba, lleno de expectativa. 

Por último, tomó el lapicero y en el dorso de la misma hoja escribió: 

Por llevarte nueve meses en mi vientre NADA 
Por tantas noches de desvelos, curarte y orar por ti NADA 
Por los problemas y el llanto que me hayas causado NADA 
Por el miedo y las preocupaciones que me esperan NADA 
Por comidas, ropa y juguetes NADA 
Por limpiarte la nariz NADA 
Costo total de mi amor NADA 

Cuando el niño terminó de leer lo que había escrito su madre, tenía los ojos llenos de lágrimas. La miró a los ojos y le dijo: "Te quiero mucho mami". 

Luego tomó su lapicero y escribió con letra muy grande: 

TOTALMENTE PAGADO.

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