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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

Reflexión de hoy: Siempre habrá un mañana

Hoy hay sentimientos de fracaso, dolor, traición y calumnias…
El fracaso nos lleva a derrumbarnos: Nos oscurece la vida y provoca que perdamos el camino.
Cuando el dolor nos muerde, olvidamos toda la dicha vivida y nos parece que ya nunca más podremos sonreír.
La traición de los que creíamos más fieles nos lleva a desilusionarnos de la amistad y a caer en la duda. 
La calumnia nos hace sentirnos como niños indefensos que cierran los ojos ante la amenaza y se encogen hasta la estatura del polvo…

Sentir y vivir estas cosas es horrible… 
es como en las noches de insomnio en que parece que nunca llegará la madrugada. Es así. Lo sabemos por experiencia.

Vida horrible, vida de fracaso

Y es cuando necesitamos regar con nuestras lágrimas la esperanza que en nuestro jardín ha de ser siempre la última flor que se marchita. Porque no hay noche tan larga capaz de detener un día nuevo. Ni “hay mal que dure cien años”.

Es bueno pensar cuando llueve que esa tristeza fecundará la tierra para la primavera.
Recordar que una salud radiante importa más que el tajo doloroso de un bisturí.

Siempre habrá un mañana

Bajo ataque, traición y calumnia

Cuando alguien nos insulta cobardemente y nos apedrea el huerto frutal, corremos el riesgo de olvidar que ese árbol apedreado volverá a florecer y  dar su fruto sin cansarse de dar…

A media noche, cuando nos cubre la pena y la derrota. Cuando atardece la desilusión. Cuando se nos muere la risa como el sol. Cuando se nos apagan una llama que hemos cuidado mucho para alumbrarnos en las tinieblas…  consuela y entusiasma recordar que: Siempre hay un mañana.  

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