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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

Reflexión de hoy: Gracias Dios por lo que tengo


Gracias Dios por lo que tengo

Aunque me tapo los oídos con la almohada 
y grito de rabia cuando suena el despertador...
Gracias a Dios que puedo oír. 
Hay muchos que son sordos.

Gracias Dios por todo cuanto me das.

Aunque cierro los ojos cuando,
al despertar, el sol se mete en mi habitación...
Gracias a Dios que puedo ver. 
Hay muchos ciegos.

Gracias Dios por cada nuevo amanecer 
Aunque me pesa levantarme y salir de la cama... 
Gracias a Dios que tengo fuerzas para hacerlo. 
Hay muchos postrados que no pueden.

Aunque me enojo cuando no encuentro mis cosas en su lugar 
porque los niños hicieron un desorden...
Gracias a Dios que tengo familia. 
Hay muchos solitarios.

Aunque la comida no estuvo buena y el desayuno fue peor...
Gracias a Dios que tengo alimentos. 
Hay muchos con hambre.

Gracias Señor

Aunque mi trabajo en ocasiones sea monótono rutinario...
Gracias a Dios que tengo ocupación. 
Hay muchos desempleados.

Aunque no estoy conforme con la vida, 
peleo conmigo mismo y tengo muchos motivos para quejarme...
Gracias a Dios por la vida.

Aunque el dinero no me alcance para zapatos nuevos...
Gracias padre celestial, pues tengo pies... 
Hay quienes no los tienen.

Gracias por lo que tengo

Cuando veo mis manos maltratadas, 
por el trabajo, y mi bajo salario…
Gracias Señor, pues tengo manos... 
Algunos no tienen manos.

Cuando me quejo del pago de servicios 
y veo que no me alcanza... 
Gracias padre de los cielos, 
hay muchos que carecen de todo.

Gracias Dios

Gracias padre celestial por el aire que respiro...
Porque sigo respirando... 
cuando muchos han dejado de hacerlo hoy.

Son tantas las cosas que tengo que agradecerte...
Por cada día que me permites despertar a la vida...
Gracias Dios mío.

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