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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

Reflexión de hoy: En busca de la felicidad

El hombre de rodillas en fervoroso rezo, lleno de congoja, angustia y ansiedad le suplicaba a Dios:
• Señor haz que mi mujer cambie, te prometo que si mejora su carácter, yo seré feliz.
• Con mi jefe, haz que no sea tan déspota y criticón y yo seré, te lo prometo, feliz.
• A mis hijos, tú los conoces mejor que nadie, haz que no sean soberbios y que por fin sean obedientes y hagan lo que yo les mando, y te aseguro que yo seré feliz.
• Hoy mi país, tan robado y corrupto con tantos políticos que lo han saqueado eternamente, cámbialos por favor y yo seré feliz.
• Señor mío haz que los servidores públicos, policías, inspectores ya no sean tan rateros y te aseguro que con eso me harás feliz.

Finalmente Señor algunos detalles más:
• Que mejore mi salud.
• Que me aumenten el sueldo.
• Que pueda cambiar mi carcacha por un cochecito nuevo.
• Que pueda comprarme una casita de campo aún cuando sea pequeñita.
• Y por último, que me saque la lotería aún cuando no sea mucho y te prometo que con estos pequeños cambios finalmente seré feliz.

De pronto se escuchó un trueno en el silencio de la abovedada iglesia y cayó una viga desde lo alto que se estrelló contra su cabeza matándolo en ese instante, y una voz de lo más profundo pronunció una sonora frase: “Ahora si, serás feliz".

No esperes a que las circunstancias cambien para alcanzar la felicidad, tienes que asimilar que la felicidad es una decisión

Los Líderes auténticos no son víctimas de las circunstancias, ellos crean su propia circunstancia y han aprendido a ser felices con lo que tienen y saben que ellos son los únicos propietarios de sus emociones, no dependen de los demás, han aprendido a vivir el aquí y el ahora y además en medio de la adversidad han aprendido también a sonreír.
“POR FAVOR, SONRÍE” RECIBE UN AFECTUOSOS ABRAZO.

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