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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

La Reflexión de Hoy: Vive cada etapa


Vivir cada etapa. Cada etapa de la vida es: simplemente vivir. Darte cuenta de que tienes vida, y la tienes, con garantía, solamente por este instante, en este hoy. Deja de preocuparte, de angustiarte, por lo que aún no llega; deja de apenarte, avergonzarte, llenarte de rabia, resentimiento, culpa, por lo que ya se fue. Hoy tienes vida, vívela, disfrútala; si eres un niño mantén tu alma infantil, la inocencia y todos los anhelos que palpitan en el corazón de un niño.

No esperes a ser grande para ser feliz, puedes serlo hoy. Si eres adolescente no esperes a que alguien te lo diga, mereces respeto y, déjame decirte que ser adolescente no es sinónimo de ser estúpido; no permitas situaciones que no puedes manejar, que causan dolor, laceración, y así, cuando menos pienses, perdiste la adolescencia jugando a ser hombre, jugando a ser mujer, lastimando tu cuerpo, tu mente, tu espíritu y dejando secuelas de daño, de destrucción.
Si eres hombre, si eres mujer, vive lo que tienes que vivir; si eres padre o madre, vive esa etapa de tu vida maravillosa, porque te aseguro, que no se vuelve a repetir; deja de buscar esos sueños “guajiros” de autorrealización, de sentirte “galán” o “galana”. Abandonar a los hijos en aras de un sueño de egoísmo es destruir el espíritu, es destrozar el corazón. Y luego no esperes que cuando llegue la vejez, cuando los años pesen sobre tu espalda, te coronen con laureles de gloria, y todavía tengas la desfachatez de reclamar que te sientes viejo, que los hijos son ingratos, que la vida está contra ti.
Si vives cada etapa de tu vida con amor, siempre tendrás algo maravilloso que hacer, descubrirás a cada momento que hay quien necesita unas palabras de aliento, una mano extendida, un compartir y escuchar. Te vas a dar cuenta de que no hay etapa en que tu presencia no sea necesaria. Malo cuando quieres vivir a través de los demás: “No hago la tarea si no está mi mamá o mi papá”; la obligación es tuya. “No soy feliz si no te tengo a ti, si no me llamas”. Soy desdichado porque no tengo trabajo, porque no tengo la familia de “zutano”, el prestigio de “fulano”, el dinero Carlos Slim.
Si no eres feliz contigo y con lo que tienes, entonces tampoco esperes ser feliz con los demás, y menos aún con lo que no tienes. Si estás dependiendo de alguien, si te sientes solo o sola porque no te llaman los hijos, porque no tienen tiempo para ti, te conviertes en un agobio, en un reclamo constante, en amargura que lacera. Aprende a vivir, a tener un proyecto de vida, a sonreír, a ver lo bueno, a agradecer.
Cada etapa de la vida tiene su belleza; cada etapa de la vida tiene un regalo y algo hermoso que descubrir. Sufrimos cuando queremos vivir en el pasado y nos angustiamos por una mañana que sólo Dios sabrá si llegará. Vive este hoy, es tu momento y vívelo con la plenitud, con las ganas de ser lo que eres; no envidies a nadie, simplemente vive cada etapa de tu vida. Y con esta sensación maravillosa de saber que vivir, vivir, es un regalo y un privilegio, que la vida la vida la tienes por hoy y que la oportunidad de ser feliz te corresponde sólo a ti. Es tuya la decisión: Vive, vive cada etapa de tu vida, vive cada hoy.

Aut: Dra. Raquel Levinstein

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