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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

La reflexión de hoy: Y decidí


Y DECIDI...

Y así, después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar...

Decidí no esperar a las oportunidades, sino yo mismo buscarlas

Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución

Decidí ver cada noche como un misterio a resolver

Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.


Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que

en éstas está la única y la mejor forma de superarnos.

Descubrí que no era yo el mejor, y que quizás nunca lo fuí.


Me dejó de importar quién ganara o perdiera. Ahora me importa simplemente saberme

mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es no llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener es tener el derecho de llamar a alguien

amigo.


Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, "el amor es una

filosofía de vida".


Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi

propia tenue luz de este presente.


Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas.


Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.

Desde aquel día yo ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para

soñar.

Walter Elias Disney (1901 - 1966)

BLO EDUARDO CONTIGO

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