Ir al contenido principal

Destacado

La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

La reflexión de hoy: El olvido


 Había una vez dos buenos amigos que desde chicos se conocían, siempre jugaban juntos, se conocían tanto como hermanos y conforme fueron creciendo cada uno comenzó a tomar su personalidad, uno de ellos comenzaba a meterse en problemas y su amigo siempre dispuesto a ayudarlo lo sacaba de cada problema. 

Un día el amigo problemático llego desesperado con su mejor amigo y le dijo: necesito dinero porque sí no me golpearán: su amigo lo miro serio y dijo, yo tengo también un problema y necesito que alguien me escuché! Su amigo respondió yo te escucho pero préstame dinero y después regreso para escucharte! Así pasó, apenas le dio el dinero se marchó y no volvió. 

A los varios días regresó a buscar a su amigo para pedirle más dinero para pagar sus deudas, sólo que está ves no lo encontró pues le dijeron que estaba en el hospital al borde de la muerte. Cuando llego a donde estaba su amigo hospitalizado entró a la habitación y le preguntó; ¿amigo que te pasó? Su amigo respondió, ¿ Quién eres tú? Soy Juan tú amigo! Contestó el. Yo .no te conozco y no tengo ningún amigo llamado Juan, tuve uno hace años pero ese amigo lo perdí el día que me olvido. Su amigo agachó la cabeza y salió. 

Moraleja.. sí tú olvidas otros te olvidarán. Sí tú me abandonas otros te abandonarán. No te cierres sólo a lo que te pasa, alguien puede necesitarte para que le escuches y le des ánimo y consuelo, puede ser el último dìa de su vida.

EDUARDO CONTIGO | FACEBOOK
www.eduardocontigo.com

Comentarios

Entradas populares