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La reflexión de hoy: El segundo traje

  Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema. - “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia. Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme: - ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser? Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prend

La Reflexión de hoy: Papá algun día seré como tú


 Mi hijo nació hace pocos días, llego a este mundo de una manera normal. Pero yo tenía que viajar, tenia tantos compromisos... 


Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba. 
Comenzó a hablar cuando yo no estaba... 
Como crece mi hijo de rápido!! 
Como pasa el tiempo!! 
Mi hijo a medida que crecía me decía: Papa algún

día seré como tú. 
¿Cuándo regresas a casa papá? No lo sé hijo. Pero cuando regrese jugaremos juntos... ya lo veras. 
Mi hijo cumplió diez años hace pocos días y me dijo: gracias por la pelota papá. ¿Quieres jugar conmigo?
Hoy no, hijo... tengo mucho que hacer... 

Está bien papá. Sera otro día. Y se fue sonriendo; siempre en sus labios las palabras... yo quiero ser como tú. 

Mi hijo regreso de la universidad el otro día, todo un hombre. 
Hijo estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco. 
Hoy no papá. Tengo compromisos. Por favor préstame el automóvil para visitar algunos amigos. 

Ya me jubile y mi hijo vive en otro lugar. Hoy lo llame: Hola hijo, quiero verte! 
Me encantaría, padre, pero es que no tengo tiempo. 
Tú sabes, mi trabajo, los niños... 

Pero gracias por llamar me hizo bien escuchar tu voz. 
AL COLGAR EL TELÉFONO, ME DI CUENTA QUE MI HIJO ERA COMO YO...

EDUARDO CONTIGO | FACEBOOK
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